Las plantaciones truferas, una opción que genera beneficios económicos y ambientales

12 Diciembre, 2016 - 11:01

Si estás pensando en establecer tu propia plantación trufera, si estás en Teruel, Soria, Segovia o Burgos estás de suerte, ya que éstas son algunas de las provincias que cuentan con superficies boscosas más adecuadas para ello. No obstante, este preciado hongo también puede darse en otras provincias como Álava, Albacete, Barcelona, Castellón, Cuenca, Gerona, Granada, Guadalajara, Huesca, Jaén, La Rioja, Lérida, Navarra, Tarragona y Valencia.En Soria más del 43% de todo el territorio provincial presenta potencialidad para la trufa negra, ahora en pleno apogeo de producción. Sin embargo, en lo que respecta a la superficie forestal, este porcentaje disminuye representando un 20% del terreno total. Según el director científico del Departamento de Micología Forestal y Truficultura de Cesefor, Fernando Martínez Peña, hay unas 35.000 hectáreas de montes productores de trufas silvestres en la provincia de Soria. Si atendemos a la potencialidad del territorio esta cifra asciende a las 140.000 hectáreas de óptima potencialidad climática y litológica en nuestra provincia para la producción de este hongo y el establecimiento de plantaciones.

 

Cabe destacar que la producción de trufa negra es muy variable con los años. En España el año pasado, se estimó un resultado de 45 toneladas de las que cerca del 80% se produjeron en Teruel. "La producción en Soria, puede valorarse en unas ocho toneladas variando con los años", considera Fernando Martínez Peña.

 

En estos momentos en la provincia hay unas 1.100 hectáreas plantadas pertenecientes a unos 60 truficultores, si bien no existe un registro completo de plantaciones, como señala el director de Micología de Cesefor. Aunque no todas están en producción se puede calcular que de cada hectárea que sí produce se pueden sacar unos 30 kilogramos de trufas. Actualmente en la provincia de Soria hay media docena de empresas que comercializan una cantidad significativa trufas y dos viveros de plantas micorrizadas.

 

Si nos remontamos a los orígenes de las primeras plantaciones truferas llegaríamos a 1968, año en el que se instaló en España la primera plantación trufera en Castellón. Tres años después Salvador Arotzarena hizo el primer gran intento en el cultivo de la trufa negra en la finca Los Quejigares de Villaciervos, con 150.000 árboles en más de 600 hectáreas de terreno, "la plantación más grande del mundo". En España, la superficie estimada de truferas supera las 4.500 hectáreas. La mayor parte de estas plantaciones se han realizado en los últimos 15 años, estableciéndose el 70% de las mismas en Teruel y Castellón.

 

Este cultivo de la trufa requiere de inversiones agrícolas relativamente bajas, promueve la reforestación y la restauración económica de zonas rurales y da estabilidad al uso del suelo. “El manejo de las plantaciones truferas es un factor importante para mejorar su producción, y a lo largo de los años, se ha acumulado una gran cantidad de conocimientos. A pesar de esto, todavía no sabemos por qué algunas plantaciones truferas producen grandes cantidades de trufas mientras que otras no producen nada”, señalan los expertos.


Tubera
- Gestión de plantaciones truferas -